Todo parecía gris oscuro y triste.
El viento azotaba las ventanas y persianas.
Resguardado, me puse a pensar
en aquellas personas que añoro.
Algunas, imposibles de recuperar,
otras, habían pisoteado el corazón
que puse a su disposición.
Que difícil decir: te echo de menos.
Que fácil pasar de largo.
Que amargo no recibir nada a cambio.
Pero la vida sigue.
El viento continua derribando las hojas
y acariciando los nuevos brotes.
No hay que darle la espalda a ser feliz
y a disfrutar de lo que tenemos.
Recordaremos los buenos momentos
con satisfacción y agradecimiento
de haber tenido la oportunidad de vivirlos.
Ten siempre una sonrisa en tu cara :)
[fecha original - 25 marzo 2015]
No hay comentarios:
Publicar un comentario