Huele a frío.
El gris que todo lo cubre nos arrebata las energías.
No sabemos la hora de levantarnos,
y mucho menos la de acostarnos.
El estómago nos da vueltas sin saber porqué,
y nunca estuvimos tan perdidos
a las puertas de unas fiestas llenas de vacíos.
fecha original: 26 noviembre 2012
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