jueves, 24 de enero de 2013

Sin sentido

Latidos de alegría mueven la ciudad,
que se paran estrepitosamente por el ruido y
la furia de sus habitantes.
Cómo debemos andar para no salirnos del camino.
Qué ocurre si no tenemos camino,
si no tenemos un mañana,
porque perdimos el ayer.
Qué hacemos si tras tropezar, caemos y
al levantar la mirada desencantada,
vemos que hay un muro infinito.
Sin el mañana ni el ayer,
vives el presente de cada hora.
Vestido del tedio que quema los días y
los meses sin alumbrar nada.
Y la flor que lucía sonriente se perdió
ahogada entre la multitud.



fecha original: 2 enero 2013

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